No puedo ni siquiera calcular cuándo fue la primera vez que me inscribí en un gimnasio; tendría 14 o 15 años. ¿Para qué ser exactos? Pero de eso hace ya “algún” tiempo. De ahí para acá han sido muchos y en diversas partes del globo. Puede que no haya conocido todos los lugares que debía en cada ciudad en la que he vivido, pero sus gimnasios, esos sí, toditos han pasado por mí. Menos aún puedo recordar cuánto dinero he perdido en la travesía; lo que sí puedo recordar, perfectamente, es que nunca fui más de dos o tres meses (siendo optimista).

Aeróbicos, jazz, kickboxing , máquinas, steps, hasta las más recientes zumba, pilates, bootcamps… La cosa es que NO ME GUS -TA, punto.
“Aguanta, tu verás que después de esa primera etapa, te hace falta, te sientes llena de energía, nueva”; eran algunos de los impelables comentarios.
¿Llenarme de energía???, ¿nueva??? Llegaba a la casa que no valía medio, como aplastada por tractor y sin ganas de absolutamente nada, pero naaaaaada. Pero ¿por qué yo? ¿Por qué a mí no me funciona? O es que es mentira y a nadie le gusta? y lo que pasa es que la gente se engaña a sí misma y es solo cuestión de disciplina ? (muy diferente a placer, por cierto).

No importa , nunca sabré la verdad. Pero parece que veo la lucecita allá lejos…

Recientemente, empecé clases de yoga. Siempre había estado allí, en un rinconcito de mi inquietud. Tengo una cabeza que no descansa, no se calla nunca. Me habla de hoy, de ayer, de lo que puede pasar mañana. Protagonistas: mi familia, los amigos, el país, la humanidad… Pasan por ella (seguimos hablando de mi cabeza), a mil millas por horas, soluciones, problemas, situaciones… realmente imparable. He intentado algunas cosas para silenciarla, sin éxito. Dicen que la yoga ayudará. A esto le sumo todos los otros beneficios físicos (mejora la circulación, la masa ósea , controla la presión arterial, reduce los niveles de azúcar, colesterol, ayuda en la pérdida de peso y tonificación muscular, etc.) Así que decidí sumarlo a mi lista de “pruebas”.

No es fácil, pero por primera vez en mi vida después de 1hora y 45 minutos de alguna actividad, donde sudo, me equivoco, me pierdo y en momentos me frustro, llego a mi casa y puedo cocinar para mi hija, fregar los platos y reirme. Llego de buen humor.

Sobre la autora:
Espe Ranza es una de esas amigas del alma que pocas veces se consiguen. Un tronco de Mamá, periodista, lectora apasionada, y amante del cine Angus vive en Miami con su hija de 13. Y si, es familia de Angus Tiada y Depri Mida.

Spanish Friday es una iniciativa de Latinaish. Visita su blog para mas información.

Image: meepoohfoto / FreeDigitalPhotos.net

9 Responses to Guest Post: Yoga, ¿mi camino? por Espe Ranza

  1. admin says:

    Te acuerdas cuando nos metimos en la clase de kickboxing? Creo que fuimos a una nada mas jajajajaja

  2. a mi tampoco me gusta nadaaaaa hacer ejercicios eso de ir al gym, no es para mi!
    janett-cocinando tentaciones recently posted..Camisa Dr Seus

  3. ElTurko says:

    Con el ejercicio la cuestion es hacer el “inprinting” en el cerebro que ocurre cuando al pasar tu “umbral de dolor” el cerebro empieza a segregar un cocktail de hormonas compuesto de adrenalina, endorfina, y adrenalina. Cuando ocurre ese “inprinting” es que se crea una adiccion al ejercicio. Siendo yo alguien que hizo ejercicio por muchos años puedo decir que NO NO ES FACIL, Y QUE LA LUCHA ES HORRIBLE, QUE SE VIVE UNA AGONIA ANTES DE SUPERAR EL UMBRAL DEL DOLOR PERO DESPUES DE HABERLO CRUZADO ES COMO SI TE DIERAS UNA NOTA QUE TE PONE HIGH! ES SOLO DESPUES DE QUE TIENES ESE HIGH QUE SE LE LLAMA RUNNER’S HIGH.
    Si nunca te has demandado lo suficiente fisicamente para llegar a tu umbral del dolor y superarlo entonces nunca podras entender porque la adiccion qeu muchos experimentamos al ejercicio, y toda la ENERGIA de la cual hablamos quienes lo hemos hecho de forma seria y disciplinada. Como todo en la vida es cuestion de disciplina interior y exigirse a uno mismo hasta vencerse.

    • Espe Ranza says:

      Bueno Turko, la verdad es que tiene mucho sentido lo que dices. Para ser sincera el unico umbral de dolor que he pasado fue el del parto, y mira si soy cobarde que solo lo pase una vez :) Anyway, muchas gracias por tu comentario, realmente interesante y enriquecedor.

  4. Erika Ruiz says:

    Saludos a todos, me identifico mucho el post, a mi tampoco me gustan los gimnasios… y mucho menos las clases en las que uno termina con dolor en el cuello por tratar de seguir al instructor que hace piruetas que da miedo seguir, si contar la cantidad 1,2,3 Arriba, 2,2,3 Abajo, que me hacen sentir en una escuela militar, hace una pila de año practique ballet, danza conteporanea, tap, jazz y cualquier cosa que me permitiera ejercer mi expresion corporal, fui creciendo y lo deje por que tal vez estaba muy grande para seguir usando leotardos y calentadores. Ahora en mis casi 50 años cuando no aceptaria ninguna con la rigidez del ballet, me fascino la idea de zumba, pero sali tan frustrada como de cualquier ginmasio es una clase muy agil, muy dinamica, buena musica pero hay que estar en forma, la simple foto de la instructora en la publicidad haciendo un split parada en un solo pie da miedo. Entonces decidi crear mi propio estilo donde bailamos, salsa, merengue, bachata, reggeton, flamenco, sin numeros, sin cuentas, sin derecha o izquierda, sin la estructura de una clase formal aqui cada quien baila como en cualquier fiesta, no se necesita ropa especial solo la disposicion natural del ser humano de mover el cuerpo para su propio bienestar.

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